Visitas:
138179
fecha: 10/11/2009
El XII Concurso Nacional de Cortometrajes Ciudad de Antequera rinde homenaje este año al cineasta Mariano Ozores, que ha marcado toda una época del cine español y que tiene en su haber más de un centenar de películas a lo largo de su carrera. El homenaje se hará efectivo de la mano de Laura Valenzuela en el transcurso de la gala de entrega de premios del certamen, que a su vez será presentada por Loles León.
Estos datos se han conocido en el transcurso de una rueda de prensa en la que han estado presentes la concejala de Cultura, Carmen Pena, y el coordinador del concurso, Salvador Álvarez.
La gala de entrega de premios se celebrará el 28 de noviembre, a las 9,00 de la noche, en el Teatro Municipal Torcal. El Conjunto Coral y Camerata de San Sebastián interpretará fragmentos de las bandas sonoras de las películas “Moon River”, “El fantasma de la ópera”, “New York”, “El mago de Oz” y “West Side History”. Actuarán como solistas Rosa Miranda (soprano) y Diego Morales (tenor).
A continuación se entregarán los premios del concurso, al que optan 22 de los 185 cortos presentados, tres de ellos de realizadores antequeranos: Miguel Ángel Almanza con “Mala sociedad”; J.J. Escribano con “Viaje a Alshain”; y Luis Daniel Martínez con “Yo también tocaba en una banda de blues”.
Los premios son al mejor cortometraje (2.200 euros), al mejor corto andaluz (aportado por la RTVA, con el patrocinio de Cajasol, 1.500 euros), al mejor cortometraje local (400 euros), la mención especial del jurado (400 euros) y el galardón concedido por el público (400 euros).
Los 22 cortos seleccionados se proyectarán en el Teatro Municipal Torcal, a las 8,30 de la tarde, entre los días 16 y 19 de noviembre. En las tres primeras jornadas se abrirá la proyección con uno de los cortos locales, y la cuarta con el estreno nacional de la cinta “3.542.001”, dirigida por Adriana Soto Ozores, nieta de Mariano Ozores. Entre el público que acuda a ver los cortometrajes se sortearán 40 entradas para ir al cine en Antequera.
Cerrará la gala la proyección de la obra ganadora del concurso. Los espectadores que la presencien recibirán como obsequio un DVD con cortos del archivo del certamen que se conservan en la Fundación Municipal de Cultura.
En diciembre, FNAC de Málaga exhibirá los cortos ganadores para el público de la provincia.
Mariano Ozores (Madrid, 1926), director de cine y guionista, es hermano de los actores José Luis Ozores (1923-1968) y Antonio Ozores (1928), y tío de las también actrices Adriana Ozores (1959) y Emma Ozores (1966).
Su infancia transcurre en un mundo relacionado con la interpretación ya que sus padres (Mariano Ozores y Luisa Puchol) también eran actores y tenían su propia compañía de teatro, donde el joven Mariano comienza a trabajar en 1940, desempeñando varios oficios. Sus primeros escritos humorísticos los hace para sus padres y para la revista satírica La Codorniz junto a sus dos hermanos.
En 1952 comienza sus pasos en el cine contratado por Benito Perojo en la película Ché, qué loco. En 1959 dirige el film Las dos y media y… veneno, escrito por Alfonso Paso y protagonizado por el elenco que participaría en sus primeras obras: sus hermanos Antonio y José Luis, y su cuñada la actriz Elisa Montés, entre otros. Es su primera comedia, género que cultivaría ampliamente en su carrera, a la que le siguieron otros títulos como Salto mortal (1961), Alegre juventud (1962) y Chica para todo (1962).
En 1963, su productora La Hispánica quiebra tras el fracaso de La hora incógnita y en 1964 se niega a aparecer como director del film propagandístico franquista Morir en España, que rueda como realizador.
Sus filmes de más éxito están a punto de llegar. Todos ellos se incluyen en la comedia española típica del momento, portavoz de la realidad social de la clase media y popular de la época. Rueda entre tres y cuatro películas por año, la mayoría de ellas escritas por él, y se convierte en uno de los máximos exponentes del Landismo. Figuran entre sus actores preferidos de esta época pre-democrática, además de sus hermanos, el propio Alfredo Landa, José Luis López Vázquez, Concha Velasco, Gracita Morales y Florinda Chico.
Aúna esfuerzos con dos fenómenos cómicos del momento: Paco Martínez Soria y Lina Morgan, y en cada film va conformando repartos que han constituido la historia del cine popular comercial español. Además, aprovecha la fama de cantantes famosos de la época como Manolo Escobar o Peret para rodar varias películas. Pueden destacarse entre sus mejores títulos de este período la trilogía Operación cabaretera – Mata Hari – Secretaria (1965-66-67), protagonizada por Gracita Morales, Crónica de nueve meses (1967), Objetivo Bi-ki-ni (1968), ¡Cómo está el servicio! (1968) y El taxi de los conflictos (1969), película formada por varias historias que transcurren en el interior de un taxi y que contaba con un reparto compuesto por decenas de actores y cantantes archiconocidos y cuyos beneficios se destinaron a bienes caritativos.
También destacan Cuatro noches de boda (1969), La llamaban la madrina (1972), Manolo la nuit (1973), Fin de semana al desnudo (1974) y Celedonio y yo somos así (1974).
Con la llegada de la Transición, Mariano Ozores continúa siendo unos de los más prolíficos directores y guionistas. Se incorpora al cine del destape, pero además utiliza sus filmes como base de crítica y parodia de la sociedad y la política del momento y sitúa a sus personajes dentro de los grandes cambios que se están produciendo. Títulos como Alcalde por elección (1976) o El apolítico (1977) son los primeros de esta etapa.
Pero su mayor fuente de éxitos comerciales llega de la mano del dúo Fernando Esteso-Andrés Pajares, con quienes va a rodar nueve películas (muchas más con ambos actores por separado), junto a su hermano Antonio y otras figuras como Juanito Navarro o Alfonso del Real. El primer título de la saga será Los bingueros (1979), el film más taquillero del año, al que seguirán Los energéticos (1979), Los chulos (1981) o Padre no hay más que dos (1982), que aprovecha comercialmente el éxito del grupo infantil Parchís. El trío Ozores-Pajares-Esteso rueda su último film conjunto en 1983.
Otra de sus obras de más éxito en el cine de los primeros 80 es Cristóbal Colón, de oficio descubridor (1982), escrita por Juan José Alonso Millán y protagonizada por Pajares, que consigue ser una de las tres películas más taquilleras del cine español durante muchos años. En este ambiente “histórico” rueda La loca historia de los tres mosqueteros (1983), con el joven trío Martes y Trece.
Tras una producción que le lleva a realizar algunos años llega hasta seis películas (incluso versionando el mismo film El hijo del cura (1982) pocos años después como El cura ya tiene hijo (1984)), el ritmo decae a mediados de la década, cuando este tipo de tramas ya no interesan al espectador medio, que ha evolucionado hacia otro tipo de cine y el estereotipo del guión crítico de Ozores ya no atrae la atención de antes. Sus últimos títulos con Esteso son Qué tía la CIA y Cuatro mujeres y un lío, ambas de 1985.
Aprovecha entonces la fama que su hermano Antonio está consiguiendo con sus apariciones en el popular concurso de TVE Un, dos, tres para rodar dos filmes cuyos títulos son directamente tomados de las frases estelares que Antonio populariza en el programa: No hija, no y Esto sí se hace (1987). Esta última es la versión para cine de la revista Reír más es imposible que Antonio Ozores y Juanito Navarro interpretan con éxito en teatro, y que se convierten en su nuevo dúo preferido.
Sus últimos trabajos para el cine se producen a finales de los 80 y principios de los 90 con títulos como Esto es un atraco (1987), Hacienda somos casi todos (1988), Disparate nacional (1990), Jet Marbella Set (1991) y Pelotazo nacional (1993), donde recupera la actualidad política del momento (ricos, famosos y políticos corruptos) como tema a parodiar.